2014, Crucero por el Mediterraneo

2 03 2015

Nunca hubiera dicho que yo haría un crucero, pero la suma de ciertas circunstancias llevaron a probar la experiencia con la que tanta gente parece muy satisfecha.
Diré en positivo que viajar así permite desplazarte mientras duermes y ahorrar las horas de coche o avión pero particularmente, el crucero en sí, las horas dentro del barco especialmente en el día que es de navegación, no va conmigo. Considero que las actividades son pocas, los servicios son caros y que la calidad de las comidas es muy justa. En mi caso, esas horas las pasé leyendo en el camarote, del cual diré bien vale la pena pagar un poco más porque sea exterior con balcón, ya que la piscina no me resultó atractiva y mucho menos relajante.
Como la intención de viaje seguía siendo ver Cinque Terre, escogimos el Costa Serena, ya que una de sus paradas es La Spezia, puerto desde el cual poder visitar la región de Liguria.

DIA 01: EMBARQUE EN BARCELONA

Tras despedirnos de mis padres y de Noah y con casi un par de horas de espera, embarcamos y somos conducidos a nuestro camarote. No está mal. Decoración anticuada pero camarote amplio y con todo lo que ha de tener, incluido el balcón desde el que vemos la puesta de sol mientras zarpamos.

port BCN

DIA 02: MARSELLA. EXCURSIÓN POR LA PROVENZA

Hemos decidido contratar una excursión para cada día, reiterándome en que los servicios son caros y hacen que acabes pagando el doble de lo que podías tener previsto cuando decidiste hacer un crucero. Las excursiones cuestan lo mismo que el crucero en sí.

La oferta es muy variada pero al descartar todo aquello que ya he visto (Marsella, Avignon, Nimes…), queda bastante reducida, así que escogemos la excursión por la Provenza.

Primera parada Arles, el pueblecito donde residió Van Gogh y donde supuestamente enloqueció y se cortó una oreja (o se la cortó Gauguin).

Nos dan tiempo para comer y decidimos probar el plato típico de la zona, el estofado de toro. La carne es más dura y el plato es fuerte al gusto pero…
Tras la comida continuamos hacia Saint Remy, pueblecito natal del famoso Nostradamus.

rincones de la Provenza

Ha sido una excursión de día completo pero que encuentro especialmente floja  para lo cara que es, teniendo en cuenta que no se visita nada ni incluye la comida, sólo el paseo con guía por ambos pueblos.

DIA 03: SAVONA. EXCURSIÓN A GÉNOVA

Desde Savona, decidimos hacer la excursión de medio día a Génova, ya que ninguno de los dos la ha visto.
La quía que nos toca es buena y hace el trayecto ameno dando explicaciones de la región de Liguria.
Una vez en Génova, empezamos la caminata por el punto alto de la ciudad, el barrio del Casteletto y vamos descendiendo pasando por Via Garibaldi, donde visitamos uno de sus palacios patrimonio de la humanidad, por Piazza Ferrari i Piazza Dante, donde la tradición sitúa la casa de Colón; atravesamos la entrada amurallada al casco antiguo con sus calles estrechas i sus casas torre, pasamos la catedral de San Lorenzo y finalmente llegamos al puerto, aquello que hizo grande a Génova.
Visto que no llegaremos al barco hasta las 15:00, decidimos comprar unas foccacias y comérnoslas sentados en las escaleras de la plaza del puerto mientras esperamos al autobús.
Por la tarde, decidimos dar un pequeño paseo por Savona. Una ciudad sin más.
frente marítimo Génova

DIA 04. LA SPEZIA. VISITA A CINQUE TERRE.

Por fin!. El día acompaña para visitar estos cinco pueblecitos costeros, aunque la dirección e inclinación del sol por la mañana no ayuda para conseguir sacar unas fotos que puedan mostrar el colorido que tienen.

Patrimonio de la Humanidad desde 1997, Riomaggiore, Manarola, Corniglia, Vernazza i Monterosso al Mare, me recuerdan en la distancia a la Costa Amalfitana, principalmente a Positano.

El autobús nos deja en Manarola, donde después de un breve paseo, cogemos el barco que nos llevará a Vernazza y a Monterosso al Mare, donde dispondremos de tiempo para comer.

Escogemos una terraza en la calle y degustamos un buen plato de pasta, italiano de verdad y no como el que sirven en el barco, cosa que parece mentira teniendo en cuenta que Costa Cruceros es una compañía italiana…

Tras un paseo por Monterosso, cogemos el tren que nos ha de devolver a La Spezia.

Vernazza

DIA 05. CIVITAVECCHIA. VISITA POR LIBRE A ROMA

Excursiones a Roma a mil, todas carísimas y todas muy escuetas, o ves el Coliseo o ves Plaza Spagna pero ambas no… y todas pasaban por el Vaticano, si sumamos el hecho que ambos habíamos visitado ya Roma y que no nos interesaba entrar en ningún sitio sino más bien pasearnos  por todas partes, decidimos contratar “Roma por libre”, la cual sólo incluía el desplazamiento ida y vuelta en autobús.

Me estudié la guía, como siempre solía hacer, y tracé un trayecto que acabó convirtiéndose en una maratón más que en un paseo. Ejercicio hicimos pero vimos todo lo que queríamos ver.

El autobús nos dejó en el Coliseo sobre las 10:00am. Allí nos debía recoger sobre las 16:30pm, así que no había tiempo que perder…

El ColiseoCaminamos resiguiendo el Palatino hasta el Circo Máximo para atravesarlo dirección a Santa Maria en Cosmedin, donde se encuentra la Bocca della Verità. Tras la foto de rigor, o no tanto, porque Jona metió la mano en la nariz y no en la boca… seguimos hacia el barrio del Trastevere donde visitamos la basílica de Santa Maria del Trastevere, una preciosidad de Roma.

Al salir, decidimos que, aunque pronto (eran poco más de las 12:00), era el sitio y el momento de comer otro buen plato de pasta.

Un acierto porque en menos de media hora estábamos de nuevo en marcha. Atravesamos el Tiber dirección a Piazza Navona, de allí, caminamos hasta el Panteón y entramos a maravillarnos de la grandiosidad del espacio.

Piazza NavonaSubimos caminando hasta la Piazza del Popolo para ver el obelisco de Ramsés y las iglesias gemelas de Santa Maria in Miracolli i Santa Maria in Montesanto y iniciamos el descenso hacia Piazza Spagna i la Fontana de Trevi, en obras… jejeje, siempre tiene que haber algo en obras en mis viajes.

De la Fontana, nos dirigimos al Quirinale para bajar desde allí a los Foros Imperales y atravesándolos, llegar al Foro Romano. Ya veíamos el Coliseo al fondo y eran las cuatro de la tarde. No estaba nada mal aunque los pies ya clamaban por un descanso.

DIA 06. NÁPOLES. EXCURSIÓN AL VESUBIO Y POMPEYA.

Yo ya había visto el Vesubio y Pompeya durante el viaje por Italia del 2006, pero de las excursiones ofertadas era la mejor y Jona no debía perdérselo. Mi preocupación estaba en si sería capaz de subir hasta arriba ya que hace más de dos años que no hacía ejercicio y embarazada de cuatro meses, la cosa empezaba a pesar…

Lo conseguí de nuevo, y dejo una foto de las fumarolas de actividad que el Vesubio tiene.

DSC_1548Tras la visita al Vesubio, nos dirigimos a Pompeya, destruida por su erupción en el año 79dC. Las explicaciones de la guía consiguieron que pareciera que estaba allí por primera vez. Vimos el patio de gladiadores, el teatro, la casa más grande de las descubiertas, las termas, el lupanar (prostíbulo), el foro… otra maravilla que merece la pena ver.

Tras la comida, nos trasladaron de nuevo al barco.

DÍA 07. NAVEGACIÓN.

DÍA 08. BARCELONA.

Por fin en casa con el “peque”.

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2013, Costa Vasca

2 03 2015

bilbaosan sebastianigueldo Iigueldo IIhondarribia





2012, Croacia (Dalmacia, Plitvice y Zagrev)

24 11 2012

Este año, había montado toda una ruta por China, uno de mis sueños junto a Tanzania, pero circunstancias de la vida hicieron que buscara un destino más cercano y, en teoría, más económico. Y digo en teoría porque la verdad, Croacia y en especial Dalmacia, en pleno mes de Agosto y invadida por hordas de turistas, es de todo menos barata. En Barcelona puedes dormir más barato, comer más barato y moverte más fácilmente y en general, se trata mejor al turista. Y sé que mis comentarios despertarán la contra de mucha gente que vino encantada de Croacia, pero no sé, no viajarían en temporada más que alta, no viajarían por su cuenta, o simplemente escogieron mejor…

DIA 01: BCN-DUBROVNIK

 Volamos con Vueling de Barcelona a Dubrovnik. En la misma terminal puedes cambiar de euros a kunas (7-7,5kunas por euro) y comprar los billetes del autobús Atlas que te lleva a Pile, la entrada al casco antiguo, por 35kn por persona. El trayecto de 20km se hace eterno pues es la típica carretera de costa colapsada, como podrían ser las costas del Garraf.

Una vez en Pile y si uno no tiene el hospedaje en el centro  (y no digo hotel, pues aquí se estila dormir en una “sobe”, habitaciones en casas), se puede tomar un taxi fácilmente. Nosotros habíamos reservado una habitación con baño privado (porque para mí, el baño es sagrado) en la zona del puerto, pensando en la proximidad para tomar el ferry a nuestro próximo destino. El trayecto del centro al puerto es un precio fijo de 70kunas (y hablamos de 5minutos en un país que nos venden como barato… ahí es nada).

Para que vayáis comparando, nuestra habitación con baño y cocina en la zona del puerto costaba 70euros la noche, pero os lo recomiendo (Miljas appartments).

Dada la hora, salimos a cenar por el mismo puerto, en el que hay más bien, poco movimiento. Una ensalada costó unos 10euros. Sobran los comentarios.

DIA 02: DUBROVNIK

Para este día en Dubrovnik, habíamos reservado una inmersión en Blue Planet para Jona al pecio del Taranto, un carguero italiano hundido en 1943 por una mina acuática, que descansa frente a las costas de Dubrovnik. Dado que se encuentra a más de 40m y por sus condiciones, se solicita la titulación de Dive Master para poder bajar. Así que yo disfruté del sol y las aguas cristalinas color turquesa de la costa dálmata, mientras él bajaba a las profundidades.

Comimos en nuestra habitación y a las 15:00 ya estábamos comprando las entradas para rodear las famosas murallas del casco antiguo. Una vuelta completa, haciendo fotos y subiendo a la torre, no llega a dos horas, de las que disfrutas de todas las perspectivas posibles de los tejados de Dubrovnik, los cuales, reconstruidos o no, forman una impresionante vista.

El calor insoportable y la cantidad de turistas para espantar una manada de leones hambrientos, hace que tengas ganas de levantar una de sus calles adoquinadas en mármol para esconderte debajo y no te deja disfrutar a gusto de sus recovecos, y escalinatas que suben y bajan por doquier, pero en fin, es lo que tiene viajar en agosto…

Un buen colofón de la visita, consiste en coger el cablecar que te sube 400metros por encima del centro, para ver Dubrovnik justo con la luz bonita del atardecer, esa que da unos tonos dorados que potencian cualquier foto que uno pueda tomar.

DIA 03: DUBROVNIK-MLJET

Nuestro siguiente destino era Polace en la isla de Mljet, a la que se llega mediante un ferry que sale una vez al día a las 9:15 de la mañana desde el puerto. Los billetes no se pueden comprar con antelación, así que, si te quedas sin, no viajas y ya está.

Esto implica hacer una cola de muy señor nuestro desde las 6:00 de la mañana (fuimos los primeros, pues así nos lo aconsejaron los lugareños que han visto a más de un turista quedarse en tierra teniendo la reserva en Mljet). Los de agencia no pasan por esto, ya que los guías hacen cola por ellos, y ellos aparecen tranquilamente sobre las 9:00. Abren el chiringuito de venta sobre las 8:00 por la ventanilla que les parece bien, cosa que los listos (principalmente italianos) aprovechan para colarse mientras tú, que llevas dos horas sentado en el suelo del puerto, te indignas con el trato recibido. A los perros los tratan mejor.

A las 9:00 subimos al ferry, el Melita los que vamos a Polace, el Nona Ana todos los demás destinos.

Una vez en Polace, vemos que el pueblo es una sola calle de un solo sentido (y han de pasar en los dos) que da directamente sobre el mar. Sólo hay “rooms” y restaurantes, los cuales han hecho plataformas de madera sobre el mar para montar sus terrazas, sobre las que atracan directamente los yates, una vez más, de italianos.

Aquí, reservé lo único que había disponible, el X-rooms Mljet, al módico precio de 80euros la noche por una habitación con baño sin perchas, ni toalla para el suelo del baño que se inunda cuando te duchas, con manchas de mosquitos por las paredes, con las bombillas colgando, con el espejo del baño apoyado sobre el toallero,… vamos, la casa de los horrores, en la que se quieren quedar tu pasaporte y cuando te niegas te obligan a pagar por adelantado y no te dan el comprobante que lo demuestra. Como veis recomendable…

Escogí Polace y no Pomena por la entrada al Parque Natural de Mljet, así que nos dirigimos a las taquillas para poder acceder. Jona quería ir en bicicleta pero una pareja con la que coincidimos comprando las entradas, venían quemadísimos con el timo de las dos ruedas. Veréis, te dicen que los lagos están a unos 2km, lo que no te dicen es que son cuesta arriba, con lo que ves a la mayoría de gente andando empujando la bici… Lo mejor es subir con el jeep, incluido en la entrada al parque y, una vez arriba, en la confluencia entre los dos lagos y ya en plano, alquilar la bici para dar toda la vuelta. Allí mismo, hay una playa donde tomar el sol y bañarse y unos merenderos por si se quiere pasar el día. Para bajar, se puede optar por caminar o volver con el mismo jeep que nos subió.

En Mljet pagamos el gusto y las ganas por cenar pescado, y por probar un chupito de típico aguardiente, a escoger entre šljivovica, travarica o lozovača. Te deja ligero, ligero…

DIA 04: MLJET

Hoy a las 9:00, hemos alquilado una scooter a 29euros/día para poder recorrer la isla. A las 9:30 debíamos estar en Pomena, en el centro Aquatica, para que Jona pudiera hacer una inmersión a un pecio romano del sIII. Vaya timo de la estampita, primero chulos y prepotentes y después, le han llevado donde les ha dado la gana, porque del pecio, nada de nada… Vamos, que si alguien quiere hacer submarinismo, no vale la pena que pague por hacerlo aquí.

Hemos comido en Pomena rodeados de abejas, pues Mljet, viene de Melita, Miel, nombre que le pusieron los romanos por la cantidad de abejas que la habitan. Y no se parecen a Maya, no, estas son enormes… tipo país tropical. Eso sí, ha sido la primera vez que hemos comido un menú, a precio menú catalán, algo es algo.

Por la tarde, hemos decidido ir hacia el este de la isla para visitar la cueva de Ulises (Odisseu’s Cave) donde cuenta la leyenda que la ninfa Calypso tuvo atrapado a Ulises durante siete años. El primer tramo de bajada es un paseo al sol, el segundo tramo, yo no me he atrevido a bajarlo, parecía más bien un descenso de barranco. Hemos visto como los barcos se acercan desde el mar, bajan las barcas y estas aparecen por dentro de la cueva, donde hay una playa natural. Es una opción más segura.

Volviendo a Polace, hemos tenido que parar alucinados con un yate enorme que tenía un helicóptero en cubierta… qué mal repartido está el mundo…

DIA 05: MLJET-KORKULA

Hoy tocaba de nuevo hacer cola, pero sin madrugar tanto, ya que debíamos coger el ferry a Korkula, en la isla del mismo nombre. Los billetes para el Nona Ana (GV Line) se compran al lado de información turística, frente al muelle. El ferry sale a las 11:05 y el trayecto dura 45minutos.

Al llegar a Korkula, lo haces por el puerto este, donde tienes información. Allí preguntamos dónde comprar los billetes para Hvar del día siguiente y gracias a dios, porque estos se venden en el puerto oeste la tarde anterior a la salida, entre las 19 y las 20. Hoy nos iba a tocar doble cola…

Encontramos nuestro apartamento más que recomendable en una de las callejuelas de la ciudad amurallada (Marco Polo Appartments) a 70euros la noche. Como veis seguimos la tónica de precios. Descargamos y nos fuimos a comer en una de las terrazas de los miles de restaurantes que rodean las murallas con vistas sobre el mar.

Tras la comida, un paseo por sus calles, una subida a la torre de la iglesia desde donde se ve la casa de Marco Polo y la compra de entradas para ver el espectáculo de la Danza Moreshka de la Espada (100kunas por persona) y como no, a las 18 haciendo una cola tremenda para conseguir billetes a Hvar. Conocimos una pareja de Barcelona que opinaba lo mismo que nosotros, Croacia no es barato y el turista de a pie (no el de yate) no es demasiado bien tratado, a parte las innumerables colas para conseguir billetes de ferry, porque sólo hay uno al día…

Después de cenar nos dirigimos al espectáculo similar a nuestros moros y cristianos con una mezcla de “ball de bastons”. Comentar que, te sientes un poco estafado cuando has pagado por ver el espectáculo y mucha gente lo ve gratis desde la torre Revelin.

DIA 06: KORKULA-HVAR

El madrugón de hoy ha sido monumental ya que, a las 5:30 debíamos estar en el muelle oeste para subir al “Krillo” destino Hvar, eso sí, billetes en mano.

Llegábamos al puerto de Hvar a las 7:30. Sólo decir que hemos cargado las maletas durante 5horas, porque el número de teléfono del apartamento (Apartments Divkovic per 50euros) que Booking tenía en su página, estaba equivocado y cuando he llamado molesta porque allí no había nadie, no encontraba a nadie y el apartamento parecía a medio construir y estaba donde Cristo perdió la alpargata, me ha tocado el respondón de turno que, lejos de solucionar nada, se me ha puesto chulo. Primera vez que me pasa. Cuatro horas después, hemos vuelto a llamar y esta vez, una chica amable ha verificado que su número estaba mal, ha llamado a los propietarios, los cuales nos han recogido y nos han acomodado a las 12:30. Digamos que ya estábamos hartos de Hvar y todavía no habíamos empezado…

Hemos alquilado otra scooter para recorrer Hvar durante los dos días que tenemos aquí y hemos bajado con ella para visitar la ciudad y sus calles llenas de escaleras y empedrados de mármol (la tónica general de todas las ciudades dálmatas), para después subir a la fortaleza desde donde se tienen unas magníficas vistas. Desde allí, hemos conducido unos kilómetros hasta el centro de buceo Viking, para reservarme un bautizo para mí aprovechando que me estoy sacando el Open. Es un bonito sitio para probar de aguas cristalinas color turquesa y unos cuatro-cinco metros de profundidad. Me he dicho: “tu puedes”. Mañana veremos.

De noche, la flor y la nata de los adolescentes está aquí buscando la marcha: taconazos, vestiditos minifalderos y escotes de infarto, niñas peinadas y pintadas para la ocasión y barcas-taxi que los llevan a todos a las islas desiertas frente a Hvar, donde se organizan fiestas en la playa. Por la mañana, el espectáculo continua pero en sentido inverso…

DIA 07: HVAR

Hoy Jona ha madrugado para conseguir, LOS DOS ÚLTIMOS BILLETES del ferry que mañana nos tiene que llevar a Split. Yo alucino… sitio turístico sin igual, y si no consigues billete, aquí te quedas.

Luego me ha recogido y con la scooter, nos hemos dirigido al centro Viking. Jona me ha debido ver nerviosa y ha decidido hacer el bautizo conmigo y suerte de ello, veréis… En un bautizo, como representa que no sabes nada, el monitor te prepara el equipo, comprueba la botella, el jacket, todo… tú sólo tienes que ponerte el neopreno, y atarte el jacket cuando te lo da.

Al ser bautizo, inflas es jacket, das un paso de gigante desde la orilla y ya estás flotando en el agua. Éramos dos con el monitor y Jona que simplemente me acompañaba. El monitor ha dado la señal para desinflar el jacket y empezar a bajar compensando por la nariz. Cuando tendría un metro y medio de agua sobre mí, al ir a respirar no había aire. Mi acto reflejo ha sido inflar el jacket para subir, pero tampoco había aire… pánico… es lo que ha debido ver Jona en mis ojos porque me ha cogido, ha inflado su jacket y me ha subido a superficie, donde me he puesto a toser como una loca… El monitor ha subido después con el otro alumno. Jona preguntando que qué me pasaba, yo medio jadeando diciéndole que no había aire… me ha girado para comprobar la botella y ohhhhh, sorpresa…. Me habían tirado al agua con la botella cerrada!!!

Después del susto, he intentado bajar otra vez, he visto algún pez y un caballito de mar pero no conseguía compensar, los oídos me dolían, estaba nerviosa y he salido a superficie.

Ante algo así podrían no haberme cobrado la inmersión… pero me han hecho un simbólico descuento con un “lo sentimos”… Vaya experiencia!

Tras comer y ducharnos en el apartamento, hemos cogido la moto hasta Stari Grad, más al este, la ciudad vieja… Nada que ver, cuatro turistas perdidos, tranquilidad… muy diferente a Hvar capital y a la mitad de precio…

DIA 08: HVAR-SPLIT

El ferry a Split zarpa a las 6:35am. Al llegar, hemos conseguido reservar un coche en una agencia minoritaria que no recomiendo por motivos que explicaré en el aeropuerto de Zagrev, pero marcas como Europcar ya no tenían coches disponibles. Aconsejo reservar desde España, pero nosotros teníamos intención de movernos en bus y viendo cómo funciona todo, pues cambiamos de opinión ya en el viaje.

A las 8:30 dejábamos las maletas en la habitación que teníamos reservada en el Old Town Petrova (62euros), y empezábamos el pateo diario al Palacio de Diocleciano, con subida al campanario de la catedral incluida.

A mediodía, fuera del palacio y cerca de nuestro alojamiento, nos hemos comido el plato típico croata, la Pasticana (carne y gnocci) pagando tres veces menos por comer (131kunas los dos).

Por la tarde, hemos decidido pasear hasta los miradores del monte que queda al oeste de la ciudad, desde donde se tienen buenas vistas de la misma.

DIA 09: SPLIT-TROGIR-PN KRKA-SIBENIK

Hemos recogido el coche a primera hora, dejando un depósito de 5000kunas (unos 700euros) y nos hemos dirigido a nuestra primera parada, Trogir.

Esta pequeña ciudad amurallada tiene el mismo encanto del resto de ciudades dálmatas amuralladas con calles estrechas adoquinadas. Un pequeño tentempié tras la subida al campanario (no apto para los que tengan vértigo por la precariedad de sus escalones), para soportar el calor húmedo que nos acompaña.

No lo he comentado, pero casi todo lo que hemos visto pertenece al Patrimonio Mundial de Unesco y es que, son pequeñas maravillas que se han de conservar.

Tras un breve paseo, hemos continuado hacia Sibenik, donde teníamos el alojamiento para la noche en el Appartments Anna por 44euros (el más barato del viaje). Está a dos minutos de una de las entradas al casco antiguo de Sibenik y en la misma salida hacia el Parque Nacional de Krka, a donde nos hemos dirigido a pasar la tarde.

Este parque, como el de Plitvice, debe ser impresionante en época primaveral, cuando debe ir más cargado de agua, aún así, bien vale la pena verlo y incluso bañarse en el primer lago, donde está permitido hacerlo.

Aquí, decir que nos hemos vuelto a sentir un poco estafados pues, justo antes de llegar a Skrandin (el pueblo donde se sitúa el muelle de embarque a una de las entradas), hay una señalización de acceso peatonal al parque con un guarda. Le hemos preguntado si se entraba por allí y nos ha dicho que eran 4kilómetros caminando. Con nuestro espíritu aventurero, hemos decidido caminar… pero al llegar a la zona de los lagos, hemos tenido que pagar la tarifa completa de entrada al parque, la cual incluye el barco que te sube desde Skrandin. Vamos, que te podrían explicar que si quieres, puedes ir caminando pero que igualmente te van a cobrar el transporte que no coges…

La vuelta completa a los lagos, a través de caminos de tierra y pasarelas de madera, son unas dos horas de caminata más, eso sí parando a hacer fotos a la maravilla natural de terrazas y saltos de agua. Tras ella, hemos cogido el ferry que te baja a Skrandin, desde donde hemos tenido que remontar la carretera para recoger el coche y volver a Sibenik.

Ya oscureciendo, nos hemos paseado por otra ciudad amurallada de calles estrechas llenas de escalinatas empedradas de mármol, hasta llegar a la plaza de la catedral, donde hemos cenado al aire libre en una terraza con una copa de buen vino croata.

DIA 10: SIBENIK-PN PLITVICE

En el camino hacia nuestro destino de hoy, el Parque Nacional de Plitvice, hemos pasado sobre el puente de Sibenik, donde realizan saltos de bengee jumping de 40m de altura sobre el río.

Huelga decir que uno de los dos ha saltado y no he sido yo… tuve bastante con el bautizo…

De la carretera, postales para recordar como la parada de bus que veis en la foto, casas ametralladas, casas a medio construir… otra Croacia.

A primera hora de la tarde hemos llegado a destino. Habíamos reservado una habitación en el Hotel Bellevue (74euros) porque está en la misma entrada 2 del parque. Así que, hemos descargado y nos hemos dirigido a la taquilla. Puedes comprar diferentes tipos de entrada dependiendo del número de días y recorridos que quieras hacer. Nosotros hemos comprado la entrada de tarde, suficiente para cubrir el recorrido E (bordear toda la parte superior del parque). Un autobús te sube hasta el punto de partida del recorrido, desde allí son tres horas de caminata por caminos de tierra y pasarelas de madera (similar a Krka) entre lagos, saltos de agua y cascadas. A medio recorrido, un trasbordador te cruza al otro lado para seguir caminando y cuando te das cuenta, apareces en la entrada del parque, junto a tu hotel.

Hemos cenado allí mismo y hemos caído redondos rápidamente.

DIA 11: PN PLITVICE-LJUBLIANA-ZAGREV

Hoy hemos decidido improvisar y no ir directamente a Zagrev, así que nos hemos desviado para cruzar la frontera con Slovenia y poder ver su capital, Ljubljana.

La distancia entre Ljubljana y Zagrev se cubre en poco pues las dos capitales están cerca de la frontera y están comunicadas por una autopista.

Así que, a mediodía comíamos al lado de río en Ljubliana (Slovenia), nos paseábamos por su casco antiguo y subíamos a su castillo y, a las 17:30 aparcábamos en nuestro alojamiento de Zagrev, Apartments & Rooms4you por 56 euros la noche (no está en el centro pero está a 10min. caminando y es verdaderamente agradable).

Hemos ido a la parte antigua para cenar y tomar una copa en la calle de marcha. Mañana tenemos hasta media tarde para visitarla a la luz del día. Tiempo más que suficiente.

DIA 12: ZAGREV-BCN

Último día de otro viaje… cuántos últimos días recuerdo…

Hoy hemos visitado la Ciudad Alta de Zagrev, su casco antiguo. Tras desayunar en una pastelería sacada del centro mismo de Paris (Amelie), al lado de la catedral de la Asunción en la plaza Kaptol, hemos empezado la ruta por el interior de la misma.

Paseando, hemos atravesado la calle de marcha, la cual a luz del día, no tiene nada que ver… locales cerrados y terrazas vacías, para llegar a la iglesia de San Marcos, todo un emblema de la ciudad.

Muy cerca, está la torre de Lotrscak, desde donde cada día se dispara un cañonazo a las 12:00. Desde arriba, se tienen unas vistas generales de toda la capital de Croacia.

Y como colofón de nuestra visita, el colorido mercado de frutas y verduras de Dolac, donde comprar un imán en forma de corazón con un espejo para nuestra amada. Un regalo muy típico cuyo origen se encuentra en la decoración del árbol de navidad, cuando no existían las luces que lo iluminaran.

Como íbamos bien de tiempo, hemos decidido coger el coche para recorrer los alrededores vinícolas de Zagrev y hemos parado a comer en restaurante recomendado de uno de sus pueblos.

Tras la comida, nos hemos dirigido con tiempo al aeropuerto para entregar el coche y aquí viene el porqué no alquilarlo en un renting pequeño.

Las empresas que no tienen mostrador en el aeropuerto, le solicitan a una que sí lo tiene, que se haga cargo de la recepción del coche, en nuestro caso “lastminute”. Así que nos hemos dirigido al mostrador de dicha empresa para devolver el coche. Cuando le hemos explicado dónde lo habíamos alquilado, se ha limitado a decir, “a bien, déjame las llaves y ya esta”. “Cómo que ya está?, tendrás que verificar el estado del coche para que veas que lo devolvemos impecable, tendrás que hacernos el justificante de entrega conforme hemos devuelto el coche dentro del tiempo preestablecido… algo, noooo?”. “No, ese coche no es mío y no tengo porqué daros ningún justificante…”. Vamos, la discusión a durado más de media hora, llamada incluida a la empresa en Split y lo máximo que hemos conseguido es que se mire el coche y nos escriba un papel de su puño y letra sin ningún tipo de sello oficial ni nada. Como comprenderéis la intranquilidad ha sido máxima hasta que, unos seis días después, me han devuelto la fianza, tras varios mails. Así que, Hertz, Avis, Europcar… la que queráis…

Como colofón, Vueling ha tenido un retraso de cinco horas…. Sí, cinco… hemos despegado a las tres de la mañana en vez de a las 10:50, hora prevista. No os podéis imaginar lo tercermundista de la situación: todo un avión hasta los topes, durmiendo por las sillas de una terminal cerrada. Por no haber, no había ni una máquina de agua. Eso sí, el aire acondicionado a toda castaña…. eso que no falte aunque veas que la gente tirita y no sabe ya con qué taparse.

Otros años ya estaría planeando el siguiente viaje, leyendo guías y montando rutas… este año se acaba esta etapa y empieza otra, pero la intención es seguir soñando hasta que pueda volver a subirme a un avión que me lleve a otro destino de los tantos que me faltan por ver.





Viaje por la memoria II

12 07 2012

A Dana (28/02/1994 – 13/07/2012)

Siempre quise un perro, pero mi idea era más bien “blanca”… Los Westies siempre me habían encantado, pero mis padres no querían ni oir hablar de perros.

El año que cumplía los 18, los perros de los vecinos de mis tíos tuvieron cachorros: cuatro machos blancos y una hembra negra y, ocurrió el milagro. Fue decirle a mi madre que, como no encontraban a nadie que los quisiera, tendrían que sacrificarlos, y se trajo a casa una bolita peluda de un mes.

Ya despuntaba maneras y unas ganas enormes de vivir, pues la criamos a base de guantes de latex llenos de leche.

El primer verano que pasó con nosotros, pudimos comprobar lo lista que era. La bautizamos como “la escapista”. Creo que ni mi madre ni yo olvidaremos sus andanadas por la urbanización de Calpe, cuando descubrió que, por la puerta de atrás, era más fácil salir sin ser visto.

Tendría muchos recuerdos por escribir: la época drogata en la que le dió por comer colillas, el “nido” que se hizo bajo el sofá para parir, los lloros cuando los cachorros también lloraban, las carreras veloces que se metía, el juego de la hormiga (pobre hormiga), sus ladridos por la comida (creo que hasta eso echaremos de menos), su facilidad para colarse en la cama, sus dientes al bañarla (pues menudo carácter) y una fortaleza enorme tras dos operaciones de ligamentos.

Pero ayer llegó el momento tras 18 años de compañía y aunque doliera, ninguno queríamos verte sufrir. Hoy has cerrado tus ojos, pero tu mirada sigue y seguirá por siempre grabada en nuestra memoria.

A Dana, por Joan

Igual es mucho texto y no soy de escribir tanto pero no me sobran ni una de las palabras; ni ella se merecía menos.

Esta es Dana.

Durante 18 años ha sido mi despertador por las mañanas. El ladrido de fondo durante las comidas familiares para que no nos olvidáramos de darle su parte. Curiosamente nunca quería perderse ninguna. Te recordaba que eran las 7 cada día con un sutil toque de zarpa en las piernas, no fuera el caso de que se te olvidado darle su vuelta. Era una chantajista profesional pidiendo galletas y no le importaba recurrir a sucios trucos como la mirada del “gato con botas” para conseguirla. Que perra! “Pensaba”

Cada día me enseñaba que la felicidad se puede encontrar en una simple galleta! Por mucha vida de perros que lleves!!
Me enseñó que no hace falta irse dos meses para comer a besos a alguien que sólo bajaba a comprar el pan…
Y que con fuerza de voluntad y luchando se puede superar cualquier obstáculo sin importar tu tamaño.

Dana sufrió dos operaciones de las patas traseras aún cuando el veterinario dijo que era mayor para la anestesia y que se podía quedar en la mesa del quirófano. Superó una extracción de útero. Dio a luz a cinco cachorros, algo brutal para el tamaño que tenía y los sobrevivió a todos. Su tabla de edad se acabó hace medio año y ella seguía aquí. Despertándonos por las mañanas, ladrándonos cuando estábamos sentados a la mesa y enseñándonos que la vida se puede disfrutar hasta el último suspiro por muy jodido que estés. Sufría artrosis y después de tres ataques de corazón durante la última semana, ésta mañana aún bajo corriendo las escaleras de camino a la consulta. Y encontrándose tan mal cómo podía encontrarse aún le enseñó los colmillos al veterinario cuando le puso la vía porque odiaba que le tocaran las patas.

Ella exprimía la última gota aún cuando parecía que la vida no daba para más.

Ha sido duro verte marchar pero era egoísta seguir haciéndote sufrir. Gracias por estar siempre ahí desde que tengo memoria y gracias por enseñarme tantas cosas sin entender uno sólo de tus ladridos, tus gruñidos ni tus lengüetazos.
Descansa tranquila porque definitivamente te los has ganado.
Te queremos!!!





Paris 26/12/2011-31/12/2011

25 11 2011

DIA 27 DICIEMBRE

Ayer a las 17:00hr, pusimos rumbo a París. Hasta Hospitalet près l’Andorre, nos acompañaban Luís, Asun y Miquel. Nos dejaban sobre las 18:15 en la estación aislada y solitaria del “pueblecillo” en cuestión. A los cinco minutos de quedanos solas, aparecieron dos borrachos entrados en años. El cincuentón se puso a emitir unos sonidos “extraños” desde un rincón así que, sin poderlo soportar más, salimos al frío exterior hasta que a los diez minutos apareció un bus repleto de gente. Puntualmente a las 19:52, salimos con destino Toulouse, donde debíamos hacer transbordo al tren nocturno.

Hay que decir que habíamos decidido denar en la cafetería del tren Toulouse-París, pero esta resultó inexistente. Vaya M… de tren! Viejo, cutre, estrecho, incómodo, sin servicios…. Vamos, que dormir consistía en un acto de fe!.

Hacia las 2:00am, Eva se empezó a encontrar mal, así que nos pasamos una horita en vela tomando el aire entre vagones.

Esta mañana, llegábamos puntuales a la estación de Austerlitz y, aunque el hotel estaba a 10 minutos, decidíamos coger un taxi. Tuvimos la suerte que nuestra habitación estaba libre, por lo que pudimos descargar, desayunar y asearnos mínimamente. A las 9:30 ya estábamos en marcha para descubrir París.

Seguimos la ruta marcada mientras la niebla iba en aumento: Place de la Concorde, paseo por los Campos Elíseos hasta Arco del Triunfo, subida a su terraza para las “primeras vistas” sobre París y metro a Trocadero, donde apareció media Torre Eiffel ante nuestros ojos porque la otra media jugaba al escondite entre la espesa niebla.

Para evitarnos colas, habíamos comprado la entrada por internet, así que a las 13:00hr cogimos el ascensor que nos había de subir a las alturas. Vaya vistas!!! (Je, je, je…)

Dada la hora, decidimos comer en la misma torre. Los otros miles de turistas habían pensado lo mismo, así que bocata y al suelo como colegialas, junto a varias mamás con niños.

Tras la suculenta comida, paseamos por el Campo de Marte hasta Des Invalides, donde entramos al Dome para ver la tumba de Napoleón. Los 9euros peor gastados de todo el viaje pues no vale la pena.

De allí cogimos de nuevo el metro con destino Montmartre: visita al Sacré-Coeur, paseo por la plaza del Tertre, fotos en el Moulin Rouge… Agotadas, a las 19:30hr estábamos cenando en un italiano (sardo) cerca del hotel.

DIA 28 DICIEMBRE

A las 7:00am empezábamos el nuevo día, hoy con menos niebla pero con un frío gélido brutal.

Nos paseamos por las tiendas de la Île-St-Louis y cruzamos por el puente a la Île de la Cité. Casi morimos de frío tras chuparnos hora y media de cola para subir a las gárgolas de Notre Dame. Decidimos ahorrarnos otra hora de cola para ver la catedral y otra hora para ver la Sainte Chapelle. Ahora además llovía así que, tras un tailandés frustrado, comimos en un acertado japonés con vistas a la catedral por un menú de 9euros.

La gente seguía haciendo cola, así que paseamos por la Cité y buscamos la tetería recomendada por guía donde nos clavaron 9euros (número mágico) por cada consumición. Tras entrar en calor, nos dirigimos a la Opera Garnier para visitarla y bajamos hasta el Palais Royal para entrar en la Plaza del Louvre. Gente por doquier!

Aquí vivimos otra anécdota cuando una pareja nos pidió poner su tarjeta en nuestra cámara para que les hiciéramos unas fotos: vaya book!

Paseamos por el jardín Des Tuileries hasta la plaza de la Concordia, donde cogimos el metro que nos había de dejar en “El Lido”. Teníamos compradas las entradas de Cena-Espectáculo, ya que las de “Le Moulin Rouge” estaban agotadas. Las vedettes nos parecieron en general bastante flojas, pero la experiencia única bien vale la pena.

DIA 29 DICIEMBRE

Hoy nos dejamos llevar por el barrio de Le Marais: la Pace des Vosges, el Centro Pompidou y la plaza Igor Stravinsky hasta el Hotel de Ville, el cual no pudimos ver porque la visita era a las 15:00hr. Luego cogimos el metro para hacer lo propio por los barrios de Saint Germain y Latino.

Tras la visita a la iglesia del mismo nombre, decidimos comer en un restaurante recomendado de principios del s.XX. Increíble como su precio (60euros/pp) pero valió la pena.

Después de la comida, visitamos St. Sulpice (escenario del Código Da Vinci), paseamos por los jardines de Luxemburgo, entramos al Pantheón y a su cripta de hombres ilustres y finalizamos la vuelta de nuevo en la Île-St-Louis.

A las 18:00 habíamos quedado con Cristina (una amiga de Eva) en el barrio de los teatros de Montparnasse para ver “Omkara” una fusión entre música y baile hindú, con el sonido de un violín y la voz de una cantante de ópera. Simplemente genial!

DIA 30 DICIEMBRE

A las 8:30 cogíamos en tren en Orly, dirección Eurodisney, esperando ser de las primeras en entrar al parque que habría al público general a las 9:30. Aquello ya estaba a reventar de gente de los hoteles cuando pudimos acceder, eso sí, sin hacer cola.

Me dejé llevar por Eva (una experta en la materia) con sólo un matiz : “No me subas a atracciones excesívamente fuertes”. La primera en la frente con el Space Mountain: un Dragon Khan en la oscuridad. Al no ver nada, las caídas, giros, loops y demás son cien veces peores!

Tras la experiencia y sin poder gritar de la impresión, entramos a los simuladores de vuelo. Después de la cola, nos adjudicaron el cinco. Cuando se abrieron las puertas, tuvimos que volver todos atrás: alguien había dejado el desayuno por el simulador. Nos adjudicaron otro y pronto comprendí cómo alguien puede marearse en un simulador: vaya realismo!

Después del simulador a mi ya me temblaba todo, así que reclamé un café (americano, no os penseis) cargadito de azúcar!

Eva decidió entonces que era el momento de un agradable paseo en barca por el mundo de muñecas de Fantasyland: gracias! Qué cantidad de autómatas!

Después cruzamos a Adventureland y decidimos subir a la barca de Piratas del Caribe: el montaje es impresionante. En uno de los recodos vimos que había un restaurante dentro mismo de la atracción y decidimos comer en él antes de que las colas para comer fueran agotadoras. A las 12:15 ya estábamos en mesa.

Tras la comida, Eva propuso Indiana Jones en el Templo Maldito. Je, je, je!!! Pintaba peor que Space Mountain, así que le dije que la esperaba, pero no quiso subir sola. Cruzamos a Frontierland y hicimos la peor cola de todo el parque para subir al Tren de la Mina (mejor dar tiempo a la digestión…). De allí pasamos a la Casa del Terror, a la que entras en grupo y con niños: los adultos no pudimos contenernos cuando un crío empezó a llorar desconsoladamente.

Seguimos nuestro paseo entrando y saliendo de tiendas (esto está dedicado al consumismo más puro y duro) hasta llegar al Castillo de la Bella Durmiente.

A las 17:00hr, disfrutamos del paseo de Carrozas (vaya despliegue!) y cuando acabó, decidimos coger el tren de vuelta a París.

Recogimos las maletas en el hotel y cenamos de nuevo en el italiano. Ahora llovía bastante y como íbamos caminando hasta la estación, llegamos ligeramente mojadas y cogimos bastante frío esperando al cutre tren.

Al ir cansadas, dormimos mucho mejor a la vuelta hasta que nos despertó el anuncio de llegada a Toulouse sobre las 6:30 de la mañana. Desayunamos en la estación y mientras esperábamos al siguiente tren (y para acabar igual que empezamos), se nos sentó al lado un borracho, el cual abrió su maleta y empezó a recolocar un pollo muerto! Sin palabras.

Finalmente, el tren llegaba con una hora de retraso a L’Hospitalet (gracias que no fue así en sentido contrario), donde nos esperaban Asun y Luís.

Otro buen número de experiencias para recordar!





07-11-2011-Viaje por la memoria del último viaje

9 11 2011

A mi perro Quiet (28/02/1996-07/11/2011)

Recuerdo el día que viniste al mundo. Hacía dos meses que esperaba con ansia el momento y… me lo perdí. Ese día tuve que quedarme en la universidad hasta tarde y volver con el Nit Bus. Mamá me llamó para darme la noticia.

Dana te había tenido el primero y se había olvidado de ti en el sofá, en sus prisas por llegar a la camita que le habíamos preparado para el momento.

Recuerdo el día que te llevé,  junto a tus cuatro hermanos, a que te cortaran la colita. Sólo teníais una semana y una señora os confundió con Rottwailers…

Recuerdo que eras pequeñito y el último en llegar a la teta. Recuerdo que fuiste el último al que eligieron para llevárselo. Recuerdo que te quedaste solo con nosotros y que el día en que debía darte se me partió el alma. Puede que mi madre viera ese dolor y decidiera apiadarse de ti y de mí. Y te quedaste…

Recuerdo como te hiciste de grande y peludo, con un pelo suave como nunca más he vuelto a tocar. Recuerdo decir muchas veces: “No, no lo vendo….”

Recuerdo el día que te cambié de veterinario porque te me devolvieron con todas las uñas sangrando después de un baño y tuve que quemártelas con plata.

Recuerdo tus peleas con Dana en mi cama, con mis cojines… Recuerdo tus carreras por el pasillo: Dana tomaba la curva, tú te estampabas contra mi piano. Cómo nos reíamos del dibujo animado que estabas hecho.

Recuerdo sentarme en cualquier parte y notar como tú te sentabas en mi pié y a la vez recuerdo salir a pasear y tener que atarte en corto: menudo machito estabas hecho!

Te veo correr al sol y parar a la sombra con la lengua colgando a medio palmo… Te veo como si fuera ayer y los años no hubieran pasado. Te veo dormir con la lengüeta fuera y todavía oigo tus ronquidos.

Recuerdo tus alergias, cuya medicación por desconocimiento te llevaron a enfermar. Recuerdo los días del 2007 en mi casa, cuando decidí operarte para que pudieras volver a ver, aunque fuera por unos pocos años más. El dinero mejor invertido, aquel que se gasta por amor a otro.

Se ha ido nuestro “pasetes”, nuestro “Fred Astair”, pero siempre vivirá en nuestro recuerdo. Sólo aquellos que han compartido su vida con un perro podrán entender esto que expreso y, si no lo entienden, pues sinceramente, me da igual.

Así que seguiremos este viaje por nuestros recuerdos,  mientras no podamos acompañarte en ese último viaje.





2011 El Perigord negro, púrpura y blanco. Departamento del Dordoña, en la región de Aquitania.

5 09 2011

DÍA 01- ANDORRA-ROCAMADOUR-GOUFFRE DU PADIRAC-SARLAT, 456km

Salimos de Andorra un poco más tarde de lo previsto, debido a una cena un tanto animada en casa de Eva y Miguel.  Aún así, a las 9:20 estábamos en marcha para disfrutar de nuestra ruta de cuatro días por la región del Perigord, en Francia.

El Perigord se divide en cuatro zonas de las cuales nos centraríamos en la del Perigord negro (Sarlat, el valle del Dordogna y el valle de Vézère) y en la del Perigord púrpura (Bergerac y su dominio vinícola), además de hacer una pequeña incursión en el Perigord blanco para visitar el castillo de Hauteford.

Como solemos hacer cuando nos montamos una ruta, fijamos de antemano qué queremos visitar y los kilómetros que eso implica, para decidir si vamos cambiando de hotel cada día o bien buscamos un punto base para salidas en estrella. En este caso, Sarlat nos servía bien al propósito por lo que reservamos un bed&breakfast a través de booking: La Clef des Songes, bien situado en el mismo centro, junto al acceso a la ciudad medieval.

Nuestra primera parada, Rocamadour, es un pueblecito encaramado en una pared vertical de piedra coronado por un castillo, al abrigo del cual hay un importante punto de peregrinaje desde la edad media, motivado por el culto a la virgen. Después de paseo y una visita al santuario, seguimos camino a nuestra segunda visita: la Gouffre du Padirac.

La Gouffre es un enorme agujero que baja hacia las profundidades de la tierra para luego convertirse en un entramado de galerías subterráneas con formaciones espectaculares como la columna calcárea de unos 60m de altura que cuelga del techo sin llegar al suelo. Está inundada, por lo que parte de la visita se hace en barca, lo que la hace aún más especial.

Después de la visita (en la que el señor de delante de mí llevaba la D700 en automático!!! Y es que Dios da pan a quien no tiene dientes…) pusimos rumbo a Sarlat, pues ya eran las 17:30.

La Clef de Songes ha resultado ser una casa antigua de piedra reformada para convertirla en un B&B de tres habitaciones y una zona común de cocina-comedor y terraza. No tiene grandes comodidades pero es acogedor y está bien situado y últimamente, eso me motiva más que un impersonal hotel. Gabrielle, la dueña, nos ha dado indicaciones para cenar los tres días: Le Régent (en mi lista), Le Tourney y el castillo de  Saint Genies, donde hemos reservado para el sábado.

Después de una pequeña toma de contacto con la ciudad medieval de Sarlat, hemos decidido empezar por Le Régent, en la misma plaza del ayuntamiento. Primero de foie (cómo no, especialidad de la zona, buenísimo aunque me den mucha pena las ocas…), segundo de magret de pato a la naranja y las famosas patatas sarladaises (con ajo y perejil), acompañado con vino DO Bergerac. Ummmmmmmm!!!

Tras la cena, paseíto y a dormir, que al día siguiente nos esperaba el Dordogna y Bergerac.

DÍA 02: SARLAT-VALLE DEL DORDOGNA-MONBAZILLAC-BERGERAC-SARLAT, 199km

Tras el desayuno, salimos dirección a Domme por la carretera que atraviesa Monfort. La niebla hacía acto de presencia la primera vez que visualizamos el Dordogna. Un bonito espectáculo que se fue diluyendo rápidamente para dejar paso a un bonito cielo azul y a un bochorno increíble, pues durante nuestra estancia rozamos los 32º ambos días. Los pueblecitos de toda la zona mantienen la estética medieval en piedra, madera y tejados inclinados de teja plana, lo que los hace tremendamente bonitos.

Al llegar a Domme, el mirador sobre el Dordogna permite tener una vista de todo el valle: campos, bosque y tejados diseminados aquí y allà. A partir de aquí, la carretera baja a nivel del río, atravesando pueblecitos encaramados en la misma roca que el agua ha erosionado para formar el valle.

Así hemos paseado por la Roque Gageac, por Castelnaud y por Beynac et Cazenac. Convertidos en pueblos-comercio (para turistas) pero que no por eso han perdido su encanto por la singularidad de sus construcciones enclavadas en la propia piedra.

Durante todo el trayecto, excursiones en kayac  para los más atrevidos o en gavarra (barco típico) nos acompañan siguiendo el curso del río.

Comemos un bocata (como siempre que estamos en ruta) para no perder más tiempo del necesario, la cena ya será otro cantar.

A partir de Beynac, he trazado una ruta en bucle para no repetir la carretera de ida y venida. Hemos dejado atrás el Dordogna, dirección Issigeac, atravesando en un punto el Camino francés de Santiago de Compostela.

Desde Issigeac, hemos girado hacia Monzabillac para visitar su castillo, el cual da el nombre a uno de los vinos con DO Bergerac.  Tras la breve visita, pues es una pequeña construcción, una cata de vinos para decidirnos por un tinto del 2005.

Desde el castillo de Monzabillac se tiene una amplia visión de los viñedos y de la ciudad de Bergerac, con su altísimo campanario, nuestra última parada de hoy.

En Bergerac nos hemos dado un pequeño paseo por su centro medieval hasta el puerto fluvial, pasando por el claustro de Recoletos (ahora sala de exposiciones y museo del vino). Y cómo no, la foto a la figura de Cyrano y su enorme nariz se hace algo indispensable si uno pasa por aquí.

Por la cantidad de bastidas (ciudades fortificadas) y castillos de todas las épocas que siembran todo el Perigord, conocido como de los “mil castillos”, esta zona ha debido tener una historia convulsa, vamos, algo “movidita”. Y lo que es loable en Francia, es su manera de conservar a la vez que explotar el patrimonio, dándolo a conocer. Cada ciudad medieval, cada castillo, cada iglesia y abadía… todo está señalizado en marrón, no hay pérdida. Todas sus carreteras, incluso aquellas entre bosques en las que pasauno y gracias, están señalizadas.

Sobre la conservación, decir que hemos coincidido con cuatro matrimonios franceses entrados en la sesentena, durante los desayunos y que todos han coincidido en decir que los españoles estamos destruyendo nuestra preciosa costa a base de hormigón. Playas que ellos habían visto cuando eran jóvenes y que habían vuelto cuarenta años después para ver un montón de ingleses y alemanes borrachos. Este es el turismo que España quiere?

Hemos vuelto a Sarlat resiguiendo el Dordogna hasta Beynac, donde he aprovechado para repetir la foto con un sol de atardecer.

Hoy hemos cenado en Tourney, primero de foie (sí hay que aprovechar) y segundo de pescado con patatas sarladesas y otro buen vino DO Bergerac.

Mañana toca el valle de Vézère.

DÍA 03: SARLAT-VALLE DE VÉZÈRE-MONTIGNAC-HAUTEFORD, 181km

Antes de iniciar la ruta, nos hemos dado un paseo por el mercado de los sábados en Sarlat donde se venden productos típicos de la región: foie y patés, vinos, embutidos… y hemos cargado un poquitín, ya que nada tienen que ver los precios aquí con los de Andorra.

Hoy la visita principal se centraba en el valle del río Vézère, afluente del Dordogna.  Este valle es conocido por ser un enclave prehistórico plagado de yacimientos y grutas, como las famosas de Lascaux, en Montignac (la versión francesa de las cuevas de Altamira, neocueva  incluida).

Sobre los asentamientos prehistóricos, se desarrollaron los trogloditas, aquellos que aprovechaban las formaciones naturales de la roca para vivir a su abrigo. Desde las simples cuevas cerradas con muros de piedra y tova, hasta auténticos poblados con talleres artesanos del medievo, hasta llegar a una fortaleza completa.

Desde el enclave “más simple” de la Madeleine, pasando por la fortaleza de Reignac hasta llegar al poblado de la Roque Saint Christophe. Fabry y yo sólo habíamos visto las poblaciones trogloditas de Túnez y oído hablar de las cuevas de Granada, pero esto es realmente impresionante: niveles sobre niveles en escarpado acantilado aprovechando cada entrante y cada saliente de la roca.

En nuestra ruta de hoy, estaba la cueva del Grand Roc pero cierra los sábados desde el 03 de septiembre así que no ha podido ser, como tampoco ha podido ser el castillo de Losse, antes de llegar a Montignac, el cual también cierra los sábados. Señores, el turismo se mueve en fin de semana!

Así que, llegados a este punto y tras la experiencia de las cuevas de Altamira (decepción absoluta), hemos decidido cambiar el castillo de Losse por el de Hauteford y prescindir de ver Lascaux, ya que Hauteford se encuentra en el Perigord blanco a unos 25km de Montignac.

A este castillo y jardines, se los conoce como el Versalles del Perigord, ya que el arquitecto que lo construyó pertenecía a la corte de Luís XIV. La aproximación permite ver cómo domina el paisaje majestuosamente sobre el pueblo.

Tras la visita al castillo que alojó a Isabel II en una de sus visitas oficiales a Francia, hemos puesto rumbo a Sarlat para poder darnos una ducha y cambiarnos para la cena en Saint Geniès, a unos 14km de Sarlat.

Nos han sentado en el Gran Salón del Castillo, junto a la enorme chimenea de piedra con candelabros de velas. Hoy ha sido un primero de berenjenas rellenas, un segundo de faux fillet al gorgonzola con verduritas (todavía me estoy relamiendo) y un postre de “marrón” a base de castañas: pastelito, helado en chocolate y mousse. Bufffffff!!!

Para el vino, nos han bajado a la bodega donde nos han dejado rodeados de botellas de vinos de la región, de DO Bordeux y del Chianti para que escogiéramos, la cogiéramos y volviéramos a nuestra mesa. Bárbaro!

Tras la cena, hemos comprado una botella del que nos hemos bebido (también DO Bergerac) y para que os hagáis una idea, si en mesa nos ha costado unos veinte euros, comprado no ha llegado a diez.

DÍA 04: SARLAT-ANDORRA

Hoy toca volver y, aunque podríamos haber realizado alguna visita más en ruta, los kilómetros, la necesidad de comprar para la semana y de descansar antes de volver al trabajo, nos ha llevado a decidir volver de una sola tirada.